La aplicación de la técnica evita la remoción y recomposición de revestimientos, y así economiza recursos de preparación de la superficie y recomposición del revestimiento. Finalmente, la unidad es acoplada a una sonda adecuada para el material y geometría de la pieza inspeccionada y utiliza un software de última generación. Esta combinación representa un avance cualitativo en la velocidad y precisión de la tecnología ACFM. La capacidad de evaluar la posición, localizar anomalías y determinar sus dimensiones, profundidad y longitud, en tiempo real, torna al método altamente eficiente para inspecciones superficiales.