El procedimiento de “parada” de los equipos presurizados que trabajan a altas temperaturas (arriba de los 250 ºC) induce a la severa acción de tensiones térmicas en la estructura como consecuencia de su resfriamiento.
Esa acción genera la condición ideal para el monitoreo por emisión acústica, la cual brinda el completo mapeado de las regiones comprometidas.