Los recipientes a presión son equipos proyectados y fabricados para contener gases o líquidos a una presión superior a la presión ambiente. Cuando que esta diferencia de presión pueda ocasionar riesgos operacionales, dichos recipientes deben ser inspeccionados periódicamente, en servicio o fuera del mismo, como por ejemplo, para responder a los requisitos de la NR – 13. Más allá de eso los recipientes pueden tener su integridad monitoreada continuamente por medio de normas específicas, para verificación de su adecuación al uso.